por: Arturo Navarro
Hay que asumir que por la actual ley de semilla paga regalía solamente el 20% de la soja al no estar limitado el derecho de uso propio y no obliga al productor a usar semillas genéticamente modificada, por lo cual tiene el derecho el productor de usar semilla común, haciéndose cargo por lo tanto del resultado de su empresa al no aumentar la productividad por medio de la biotecnología y las nuevas prácticas agrícolas.
Por todos estos argumentos afirmo con total convicción, que la Federacion Agraria Argentina se equivoca y está frenando el desarrollo del sector agropecuario al rechazar la modificación a la ley de semilla con el argumento de defender al pequeño productor. Estos siguen eximidos en la nueva propuesta del pago por el uso propio y sigue siendo voluntario el uso de semilla genéticamente modificada.
Para finalizar quiero recordar que nuestros países vecinos después de sancionar los marcos regulatorios pagan por el uso de la semilla de soja el 96% en Uruguay, el 83% en Paraguay, el 75% en Brasil y mientras en nuestro país es solamente del 20%.
Con el nuevo marco institucional avanzaríamos a un sistema para el cobro de regalía y su control, que permita proteger a quien invierte en la investigación en biotecnología que necesita el país, para podernos consolidar como proveedores previsibles de mas alimentos a todos los supermercados del mundo.
La FAA está en todo su derecho de fijar su posición públicamente y es sano para un sistema republicano de gobierno poder discrepar. Permite poder rebatir su posición públicamente como estoy ejerciendo mi derecho.





